Los siete pecados capitales de La Sexta
Últimamenta, que diría Marujita con los ojos fuera de las órbitas, me ‘sobreviene’ la sensación de que laSexta es como el Altísimo: casi todo el mundo dice que existe, pero en realidad nadie la ha visto nunca. Vamos, un señor misterio. De los de Se ha escrito un… un desperdicio de concesión. Así que aquí viene hoy servidor de ustedes disfrazado de Santo Tomás de Aquino, pero sin opio en las venas, o eso creo, dispuesto a enumerar las Siete Vías Capitalmente Pecaminosas que demuestran la existencia del ente en cuestión y que, al mismo time -eso es economía del espacio y dominio del inglés- explican su peregrinar errático por el universo de lo radioeléctrico.- Lujuria: laSexta existe en la medida en que también existen los pechos turgentes. Esta cadena tiene una clara vocación de Viagra catódica. Se comenta por ahí, yo no digo nada, que son escasos los soldaditos que no se ponen fiiiiirmes ante las órdenes expresas que emite el dial número seis del televisor. Martina Klein, Patricia Conde, Pilar Rubio, Eva González, las ‘Tres gracias de las news' (Mendizábal, Villanueva y Resano)… ¡Chico, esto es un no parar! Estarán de acuerdo conmigo en que trabajar en laSexta es, por ende y por supuesto, cuestión de talento. Talento natural o anexado en forma de prótesis mamaria. Tanto monta.
- Ira: contra todo el que lleve puesto un Lacoste y surque los cielos en gaviota. Pues es sabido que es de bien nacidos ser agradecidos. Ejem, ejem...
- Pereza: para construir una programación medianamente coherente, no tan excesivamente fragmentada, dirigida a un perfil verdaderamente concreto y que no ponga tanto énfasis en los acontecimientos deportivos puntuales, que además de no fidelizar, le están haciendo un agujero al monedero de Emily Aragón y Cía. que ni el de la capa de ozono. Una programación que, a poder ser, no se elabore únicamente con los programas que van desechando otras cadenas (CQC, Buenafuente); una programación que se aleje un poco del humor rijillo y casposillo que tanto se gastan.
- Envidia: la que tienen algunos que yo me sé de Polanquito ‘rey del mambo’.
- Gula: no les culpo, porque ‘hambre’ de poder hay en todas partes.
- Soberbia: que es con la que se elaboran programas como Sé lo que hicisteis.... Un espacio muy simpático y tal, pero que se ha acabado convirtiendo en lo que critica.
- Avaricia: que, como dice el aforismo catetoide, suele romper el saco. Ahí estaba Vasile para sajarlo bien sajao con su navajita multiusos. El Madrí-Barsa, pa' Telecinco. Ya se sabe cómo se las gastan los italianos cuando se enfadan… Supongo que han visto ustedes El Padrino. Pues eso. Es en las guerras precisamente, más si cabe en las del fútbol -alabado sea el rey de todos los deportes-, donde los peces gordos se acaban merendando siempre a los chicos.
Ahora metemos todas estas variables en una máquina especial de perfiles imposibles y… ¡¡¡Coño, Torrente!!! ¡¡¡El espectador 'tipo' de laSexta es Torrente!!! Un momento, ¿pero Torrente no era facha? ¿Verá entonces laSexta? A mí me da que no, fíjate. ¿Y entonces quién la ve? A ver si al final va a ser verdad que no existe...
Fuente: El confidencial
11.09.2008. 20:54
